Desde el Búnker
Viernes 16 de octubre de 2026.- Eludiendo toda responsabilidad que le correspondería como titular de la secretaría de Seguridad Pública de Jalisco, Juan Pablo Hernández González opta por responsabilizar a 17 de sus elementos que se brincaron el protocolo y sin consultar (eso dice) cometieron actos de represión y tortura contra civiles durante y después de la manifestación por el agua puerca el pasado domingo 11 de octubre en Casa Jalisco. “Lamentablemente, algunos de los oficiales rompieron los protocolos, olvidaron su deber de actuar de forma correcta y actuaron de manera impulsiva ante el enojo, tal vez ante la situación de riesgo, pero esa no era la indicación y eso no debió haber sucedido”.
Como si los protocolos de manifestaciones fueran tan necesarios, cuando se pudo aplicar la lógica del respeto a la Constitución en México, que habla del respeto a los Derechos Humanos y a la libre manifestación, ahora el titular de Seguridad tuvo la ocurrencia (o quizás eso le mandaron que tenía que decir) de lanzar un llamado a dependencias, organismos y legisladores, para instalar una mesa de trabajo y hacer un mejor manual que les diga a los policías (como si no lo supieran) cómo debe de actuar en las manifestaciones.
Así fue la rueda de prensa donde el coordinador estratégico de Seguridad Pública, Roberto Alarcón y el Fiscal, Salvador González de los Santos optaron por dejar solo al secretario de Seguridad.
Juan Pablo Hernández es uno de los funcionarios más cercanos al gobernador Pablo Lemus. Pese a los señalamientos que lo han rodeado en distintos momentos (diferentes balaceras del crimen organizado y el domingo negro de bloqueos por la muerte de El Mencho en zona metropolitana el 22 de febrero), ha optado por mantenerlo al frente de las tareas de seguridad y reiterarle su confianza.

