Alberto Osorio
Viernes 16 de octubre de 2026.- Ni cómo olvidar una de las investigaciones periodísticas de Sonia Serrano que data de enero del 2014 en la que exhibió a diputados locales de la LX Legislatura por sus gastos suntuosos, a través de sus llamadas casas de enlace.
Los legisladores disponían de alrededor de 93 mil pesos mensuales para cubrir gastos relacionados con esas oficinas en sus colonias o regiones, pero las facturas exhibidas por la periodista, revelaron compras tan descaradas como rastrillos, tampones femeninos, llantas para sus vehículos y dulces de los llamados bubulubus. Era el dulce sabor de la corrupción compartida.
Entre los legisladores señalados destacaba un hombre de la región de Los Altos, el entonces diputado panista Elías Íñiguez Mejía, quien presentó una factura emitida por un Seven Eleven, en la que incluyó la compra de un Bubulubu de cinco pesos. Sí, un Bubulubu. Una golosina de unos cuantos pesos que terminó convertida en símbolo de la corrupción y en el inicio de una discusión mucho más grande: la manera en que los representantes populares justificaban el uso indebido de los recursos públicos que aportan los contribuyentes y que Sonia Serrano se atrevió a ventilar.
Pero la investigación no se limitó a ese episodio. Los comprobantes de varios legisladores incluyeron productos y consumos que, por sus características, despertaron interrogantes sobre los criterios utilizados para comprobar los gastos de las casas de enlace. Aquí van otros ejemplos:
Exdiputado Miguel Hernández Anaya (PRI) presentó una factura del 10 de junio por una compra en Sam’s que incluía rastrillos Mach 3 Sensitive, unas botas Jeep y una caja de Zucaritas, entre otros productos.
Joaquín Portilla (PRI): En una factura de Farmacias Guadalajara, fechada el 11 de enero, aparecían tampones Tampax con un costo de 19.60 pesos, además de otros productos.
Jaime Díaz Brambila (PRI): Sus comprobantes incluían consumos frecuentes de café en Starbucks y Black Coffee, además de comidas en restaurantes como Pampas, Applebee’s y La Chata. También presentó facturas de McDonald’s.
La investigación de Sonia Serrano dejó constancia de una de esas historias que, por más años que pasen, siguen siendo difíciles de olvidar cuando se habla de transparencia y rendición de cuentas en el Congreso de Jalisco, con el paso del tiempo lejos de ofrecer mayor transparencia sobre ese tipo de gastos, la comprobación se ahora se ha disfrazado luego de que ese escándalo hizo que la administración del legislativo les quitara las famosas casas de enlace.
El episodio del Bubulubu queda como la marca indeleble del abuso consensuado por los diputados de Jalisco y avalado por mayoría, tal como lo evidencio Sonia en su pieza periodística.
A lo largo de más de tres décadas de trayectoria, iniciada en 1989, Sonia Serrano ha desarrollado una labor periodística en medios como Siglo 21, Público, Milenio y NTR Guadalajara, donde encabezó la unidad de investigaciones. También trabajó en Radio Universidad de Guadalajara y en la actualidad colabora con Canal 44.
Su trabajo sobre corrupción y asuntos públicos señalando a funcionarios de todos los poderes, forma parte de una carrera reconocida con distinciones como el premio Javier Valdez y el galardón Mujer Jalisciense Destacada, recibido en 2019.
El reconocimiento que ahora le otorga la Universidad de Guadalajara por su trayectoria, es una oportunidad para recordar la importancia de un periodismo de investigación, y la rigurosidad con que se debe trabajar al momento de revisar documentos y las cifras oficiales con sumo cuidado como lo hace ella.
Siempre se requiere de cuestionar la versión oficial y dar los detalles de interés público que el poder prefiere mantener lejos del alcance de la ciudadanía.
La factura de cinco pesos de un Bubulubu bastó para abrir una discusión sobre responsabilidades que valen mucho más que eso: la obligación de rendir cuentas a quienes financian, con sus impuestos, el funcionamiento de las instituciones.
Así como el tema de los gastos indebidos en el Congreso, por la pluma de Sonia Serrano han pasado a lo largo de más de tres décadas, decenas de temas que siempre incomodan a los del poder. Y seguro que vendrán más!
Felicidades estimada Sonia por el reconocimiento a tu labor desde los que hacemos Cuarto de Guerra.

