Alberto Osorio
(CdeG).- A los 89 años murió Isaura Gómez Guzmán, conocida por todos como “Chagua”, una de las grandes lideresas de Temacapulín, en Cañadas de Obregón, cuando ese pueblo estaba destinado a quedar sepultado bajo el agua y en un tiempo cuando el pueblo cambió la historia.
“Chagua” era una mujer de voz estruendosa y ronca; jamás se amedrentó frente a ningún funcionario. A ella le gustaba recibir a reporteros o a sus conocidos con una cerveza bien fría que siempre sacaba del refrigerador.
Junto con don Poncho y doña Mary Chuy, los tres conformaban una especie de “Consejo de Ancianos” o el “Comando Central” de la defensa de Temaca. Por cerca de 17 años, ellos encabezaron una lucha que inició en la década de los noventa y la mantuvieron en todo lo alto hasta el año de 2024.
Con ellos tres siempre se cuadraban otras mujeres jóvenes, ellas actuaban como kamikazes a las órdenes de Mary Chuy, “Chagua” y don Poncho. Vale la pena recordar el trabajo de todos los hijos ausentes en esa lucha que se prolongó por cerca dos décadas.
Ahí también andaba el padre Gabriel, antes de su caída o de su separación de ese ministerio religioso y en tiempos cuando a ese clérigo le daba por retar al exmandatario Jorge Aristóteles y se decía dispuesto a desafiar al gobierno central y a todos los que “no iban con la intención de promover el bien” para Temaca.
A todos ellos les tocó confrontar a la Conagua, a la CEAS en Jalisco y a gobernadores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano. Así pasó con Emilio González Márquez, con Francisco Ramírez Acuña, con Jorge Aristóteles Sandoval y con Enrique Alfaro Ramírez, quien fue abucheado y humillado frente al presidente en funciones, Andrés Manuel López Obrador, y frente a la recién electa Claudia Sheinbaum Pardo (2024), una situación con lo pone como al exgobernador que le fue peor.
A todos ellos también les tocó ser reconocidos por autoridades de la ONU por la defensa de su agua y de sus recursos naturales, según reconoció en Guadalajara Pedro Arrojo Agudo, el relator especial de Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos al Agua.
Cómo olvidar que “Chagua” fue una de las activistas que corrieron a funcionarios enviados por el desaparecido Aristóteles Sandoval cuando ellos iban con la consigna de convencer a los habitantes de Temaca de permitir que su pueblo fuera inundado. Fue entonces cuando “Chagua” tuvo la osadía de gritarles: “¡Pocos huevos!”.
“Chagua” siempre fue una fiel creyente de la Virgen de los Remedios y del Señor de la Peñita. Hoy Temaca entero está de luto. Hoy el pueblo llora por la partida de su querida comandanta “Chagua”.
¿La autoridad la recordará o más que recordarla, la reconocerá al momento de su muerte?
Descanse en paz, Isaura Gómez Guzmán.

