Desde El Búnker
Alberto Osorio
Sábado 05 de septiembre de 2026.- A unos días de su fallecimiento, vale la pena recordar la trayectoria de uno de los alcaldes más queridos de Sayula y la forma como lo despidió el pueblo y los militares.
La crónica colectiva recuerda que el 12 de agosto, el féretro de Samuel Rivas Peña avanzó por las calles de Sayula después de salir del templo con rumbo al camposanto; no sin antes pasar por lugares emblemáticos como la presidencia municipal o la casa donde nació y vivió ese médico veterinario. A pie, en bicicleta o desde las banquetas, cientos de personas salieron a despedir al hombre que gobernó su pueblo y que, para muchos, hizo de la administración pública una forma de demostrar el compromiso de servicio y honradez.
El miércoles de la despedida, el cortejo fúnebre salió de la parroquia de La Inmaculada, ubicado en pleno corazón de Sayula, donde se celebró la misa de cuerpo presente.
Samuel Rivas Peña había muerto después de seis días de agonía. El 5 de agosto, Rivas Peña se vio involucrado en un fuerte accidente carretero que le provocó graves lesiones y finalmente morir el 11 de agosto.
El doctor Rivas Peñas, era un militar retirado, médico veterinario, servidor público y expresidente municipal. Fue promotor de obra pública y uno de los principales impulsores del Festival Rulfiano de las Artes. Entre las obras que promovió está la carretera y el andador Sayula-Usmajac. Su gestión destacó por un fuerte impulso a la infraestructura, y a las inversiones agrícolas, textiles y turísticas.
Junto con personas como la maestra y exregidora Asunción Vázquez o el exregidor Mauricio Munguía, don Samuel se preocupó por dar un fuerte impulso al desarrollo del turismo cultural y promoción de la figura y la obra literaria del escritor Juan Rulfo, a quien se le considera oriundo de ese municipio. Gracias a él se generó el hoy Festival Rulfiano de las Artes, presidido por Mauricio Munguía que, por cierto, apenas en mayo cumplió 10 años de existencia, a pesar de los obstáculos y de la falta de apoyo institucional en Sayula.
Samuel Rivas fue presidente municipal en tres periodos diferentes: 1998-2000, luego estuvo en el cargo de 2004-2006 y de 2010 a 2012.
Vale la pena recuperar algunos de los momentos descritos por el cronista Rodrigo Sánchez, particularmente cuando el cortejo pasó frente al edificio de la Presidencia Municipal, actualmente encabezada por la emecista Jazmín Carrión. Ahí llamó la atención la ausencia de una muestra institucional de respeto hacia quien fuera presidente municipal de Sayula.
Uno de los momentos más conmovedores de la despedida ocurrió cuando el cortejo fúnebre llegó al camposanto. Ahí, elementos del Noveno Batallón de Infantería y mandos territoriales en Jalisco acudieron para rendir reconocimiento al militar retirado. La despedida llevaba además un mensaje del titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, el general Ricardo Trevilla Trejo: “El teniente coronel, médico veterinario Samuel Rivas Peña fue hasta el último minuto de su vida un soldado leal, disciplinado y entregado al servicio de la patria”. Con esas palabras los de uniforme verde y camuflaje rindieron honor y reconocieron el trabajo y el servicio de uno de los suyos.
Vale la pena recordar que Sayula y el Ejército tienen una historia antigua. En esta tierra están las raíces del general Marcelino García Barragán, cuyo nieto, Omar García Harfuch, es parte fundamental del gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, en una de las carteras más importantes de la administración federal de la 4T.
Lo cierto es que los lugareños recuerdan a Cuarto de Guerra que, en Sayula, durante décadas prevalecieron los vínculos con algunas familias de grandes generales del Ejército Mexicano como el caso del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, quien tenía especial cariño por Sayula, le gustaba mucho el pueblo y su hermano Alberto Cárdenas del Río, se casó con Josefina Anaya Díaz, una mujer de sociedad.
La historia nos obliga a recordar el aprecio que tenía por ese pueblo el general Manuel Ávila Camacho, otro expresidente de México. Quizá pocos recuerden que él conoció en Sayula a su esposa, Soledad Orozco, originaria de Zapopan, pero su padre era administrador de la hacienda de Usmajac, Sayula. La pareja se enamoró y luego se casó; tiempo después Ávila Camacho fue elegido gobernador del estado de Puebla y después de ese periodo llega a la presidencia de México, en diciembre de 1940.
El amorío entre Manuel y Josefina se tradujo en una buena cantidad de obras de infraestructura hidráulica, red de agua potable y alcantarillado, un hospital y caminos que se lograron gracias al cariño que don Manuel tenía a Sayula. No es casual que la calle principal lleve su nombre.
Otro militar al que se debe de recordar es David Pérez Rulfo, tío del célebre escritor Juan Rulfo y hermano de “Cheno”, el abuelo del autor de El Llano en llamas y de Pedro Páramo.
Un militar más de arraigo en Sayula fue Víctor Manuel Ruiz Pérez, el segundo al mando del titular de la Sedena en los tiempos del presidente Luis Echeverría Álvarez. Resalta que, en distintas fechas, decenas de jubilados buscaron el territorio sayulense como lugar para vivir sus últimos años.
Con esos antecedentes de la buena relación del pueblo y gobierno municipal de Sayula hacia los integrantes de las fuerzas armadas, resulta contrastante el recordar el incidente cuando una de las patrullas de la policía se atrevió a obstaculizar el recorrido de vigilancia de un convoy de soldados en diciembre de 2019, en un hecho que testimoniaron medios como Milenio y el diario La Jornada y en un video que todavía circula en las redes sociales.
Sin lugar a dudas, el último adiós de Samuel Rivas será un punto de inflexión para la élite política sayulense y para la sociedad, que tendrá la obligación de reflexionar sobre el legado que dejó ese médico veterinario de 82 años de edad, el hombre que nació un 22 de febrero de 1944.
Descanse en paz Samuel Rivas Piña.

