Redacción Revista CG
Viernes 17 de abril de 2026.- La administración de Juan José Frangie en Zapopan destaca por el pleito que levanta entre comerciantes y vecinos que se dicen inconformes por la manera en que se “venden” o se “trafica” con espacios en tianguis o en espacios abiertos.
Muchas de estas irregularidades se dan en los propios tianguis o en zonas restringidas como parques, áreas verdes o en pleno arroyo de avenidas (con alta circulación vehicular y de cruce de peatones), donde se instalan puestos callejeros con altas condiciones de riesgo (como en Av. Torremolinos y calle Tarragona), sin importar las limitantes que marca el reglamento municipal y sin que intervengan áreas como Inspección y Vigilancia.
Y qué decir de los espacios peatonales y de vialidad que acaparan los mismos vendedores de tianguis, extendiéndose en áreas no permitidas, sin que las autoridades les digan nada, como sucede cada martes en el tianguis de la calle Santa Cecilia, en su cruce con Av. Santa Margarita, cerca del Periférico.

Todo parece indicar que muchas de esas áreas están a la venta y a la disposición del mejor postor y pareciera que todo depende del “moche” o de la conexión que se tenga con los cuates del ayuntamiento, según las quejas que llegan a la edición de Cuarto de Guerra.
En la explanada del mercado de La Tuzanía, hace unos meses una tianguista del mercado que se instala cada sábado, perdió el derecho sobre su lugar, luego de que se ausentó en tres ocasiones seguidas. Cuando intentó reclamar los nueve metros que le asignaban, se dio cuenta de que ya era demasiado tarde, porque ya se habían vendido de manera clandestina -dicen- en decenas de miles de pesos, presuntamente con la anuencia o participación de personal del ayuntamiento.
En el movimiento que hace actualmente el personal de Tianguis y Espacios Abiertos de Zapopan, la característica es que el padrón existente de vendedores queda de lado y sólo ven la manera en que les reducen sus lugares a algunos comerciantes y a otros se los quitan con el menor pretexto, dicen los denunciantes. La novedad es que, luego de ello, sorpresivamente aparecen nuevos vendedores, que no estaban en el padrón.
Las denuncias anónimas que llegan a Cuarto de Guerra, sugieren que un metro cuadrado inicia su valor de venta clandestina al menos en 10 mil pesos, pero eso depende del tianguis o el espacio, del número de interesados y del lugar que se le pueda asignar al vendedor de nuevo ingreso. Es ahí cuando el precio sube.
El entramado incluye un negocio “bajo la mesa” que nadie en el gobierno de Juan José Frangie logra observar y menos sancionar. “Todos se hacen de la vista gorda”, dicen.
Las quejas se acrecientan en mercados o tianguis como Tabachines, La Consti (colonia Constitución), Santa Mago (Santa Margarita) y La Estrella (en Arcos de Zapopan), pero el negocio se extiende a calles, parques o áreas verdes, según las quejas.
En medio de todas estas denuncias públicas que llegan de manera anónima, aparece el nombre de Jaime Hafid Gessen Cerda Hernández, el director de Tianguis y Espacios Abiertos del ayuntamiento emecista de Zapopan a cargo de Juan José Frangie. A Cerda Hernández, comerciantes y colonos inconformes lo ven en la cúspide de la corrupción que se practica en la administración de MC de Zapopan.
Las quejas llegadas a Cuarto de Guerra indican que Jaime Hafid Cerda es una persona que goza de gran impunidad por su cercanía al alcalde Juan José Frangie y que incluso, se le ve como un funcionario –con un sueldo de poco menos de 30 mil pesos mensuales- que se le reconoce por su gran cercanía con el propio gobernador del estado, Pablo Lemus Navarro, quien antes de ser alcalde de Guadalajara, se desempeñó también como presidente municipal de Zapopan y donde el actual alcalde Frangie, trabajaba como jefe de Gabinete.
En algunos tianguis los representantes del ayuntamiento llegan al extremo de “robar” centímetros del espacio asignado a varios vendedores que llevan años trabajando en esos mercados para permitir el ingreso de nuevos tiangueros.
Denuncian que todo ocurre a capricho de la gente de Jaime Hafid y que por desgracia y sin ningún control, de un momento a otro aparecen nuevas vendimias y nuevos comerciantes, con quienes -según dicen- la gente de Hafid lleva a cabo negociaciones previas en trato “bajo la mensa” y que se “cierran” con miles de pesos que nunca se registran de manera oficial en los ingresos del ayuntamiento.
Otra mina de oro, según estas quejas, tiene que ver con el “permiso” que conceden los inspectores a los vendedores que instalan sus puestos móviles en la vía pública o áreas verdes.
Un ejemplo de ello es en el rumbo de la estación Arcos de Zapopan de la Línea 3 del Tren Ligero, cerca del parque de La Estrella. Ahí se instalan una buena cantidad de puestos callejeros en pleno arroyo vehicular y de peatones, obstaculizando incluso paradas de camión, generando un caos y hasta significando incluso un peligro para los cientos de usuarios del transporte público que de manera ininterrumpida cruzan la avenida cuando salen de la estación.

En el Parque Torremolinos, precisamente en el cruce de las avenidas Torremolinos y Valdepeñas, las vendimias de tacos, tortas ahogadas, nieves o fritangas confirman la manera en que poco a poco se va instaurando un tianguis sobre áreas verdes, en lo que corresponde a la segunda administración de Juan José Frangie, sin que nadie al interior del ayuntamiento supervise y aplique el reglamento.
En ese mismo lugar la cancha de futbol que el ayuntamiento de Zapopan, durante la administración de Pablo Lemus, entregó en concesión a particulares para su usufructo, ahora luce abandonada y en pésimas condiciones, luego de las quejas de los vecinos quienes acusaban al gobierno de Lemus de hacer negocio con canchas de parques públicos. Ese lugar se abandonó totalmente, curiosamente después de que dejó de concesionarse a particulares.
Por ese mismo rumbo, en Av. Torremolinos y Tarragona, apareció de la noche a la mañana, un puesto de tacos al vapor en plena calle, debajo de la banqueta, en un cruce extremadamente peligroso por el número de autos que circulan en doble sentido para salir o entrar a la avenida Torremolinos, y más a la hora de ingreso a la escuela primaria que se encuentra en ese sitio.
Quién es Hafid Cerda
Hafid Cerda es un joven de buena estrella o con muy buenos padrinos. Según la propia información en la página de transparencia del gobierno municipal ese funcionario inicio su desarrollo profesional apenas en el año 2005 y hasta diciembre de 2009 trabajó en la iniciativa privada en el grupo financiero Bancomer.
Para el año 2010 aparece en calidad de gerente de adquisiciones de una empresa privada denominada INFRACOMEX. Su meteórica carrera lo lleva a convertirse en perito de alcoholemia, en la Secretaría de Vialidad de Transporte, en donde se desempeñó hasta diciembre de 2012, para tiempo después aparecer en la nómina del ayuntamiento emecista de Zapopan bajo el mando de la dupla Lemus-Frangie.
Algunos de los que conocieron a ese funcionario a su llegada a la administración emecista de Zapopan, dicen que Hafid ingresó al trabajo del ayuntamiento cuando viajaba en un carro compacto Jetta de color negro de modelo atrasado, mientras que hoy cuenta -dicen- con varios vehículos de alta gama.
Desde hace varios días los quejosos han colocado en redes sociales una página en Facebook para recibir todas las quejas posibles contra Jaime Hafid con la idea de presentar demandas contras ese servidor y exigen a las autoridades municipales y estatales que de inmediato abra una investigación por enriquecimiento inexplicable contra el director de Tianguis y Espacios Abiertos del Gobierno de Zapopan, Jaime Hafid Cerda y contra algunos de sus principales colaboradores, entre quienes señalan a Jesús Mariscal.
Ello ante las denuncias que hacen a Cuarto de Guerra, por lo que aseguran es una serie de abusos que se cometen contra vendedores que “van al día”, mientras benefician a aquellos que “se reportan” y dejan grandes cantidades de dinero, recursos económicos que según los denunciantes, no se reportan al gobierno municipal.

