Redacción Revista CG
Miércoles 14 de enero de 2026.- Estados Unidos ha registrado en los últimos días una escalada de protestas y episodios de violencia en distintas ciudades, principalmente como reacción a las políticas migratorias impulsadas por la administración de Donald Trump y a la muerte de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años asesinada en el marco de un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis.
Las manifestaciones, que han reunido a miles de personas, exigen justicia por el caso y el fin de las redadas migratorias federales, bajo consignas como “ICE out for good”. En Minneapolis, las protestas han derivado en enfrentamientos con agentes federales, uso de gas lacrimógeno y múltiples detenciones, además de provocar acciones legales por parte de los gobiernos de Minnesota e Illinois, que acusan al gobierno federal de abuso de poder y militarización.
De acuerdo con versiones oficiales, Renee Nicole Good murió el 7 de enero de 2026, luego de que un agente del ICE le disparara durante un operativo federal. La mujer, ciudadana estadounidense y madre de tres hijos, se encontraba dentro de su vehículo cuando los agentes le ordenaron descender. Según las autoridades federales, el agente abrió fuego después de que Good avanzara con su camioneta mientras intentaban abrir la puerta, argumentando que el vehículo representaba una amenaza letal. Los disparos, algunos de ellos en la cabeza, le causaron heridas graves y falleció posteriormente en un hospital.
La Secretaría de Seguridad Nacional sostiene que el agente actuó en defensa propia, aunque testigos y autoridades locales han puesto en duda esta versión y han exigido una investigación independiente. Hasta este martes, se había mencionado que el agente que le disparó, no enfrentaría cargos por ello, una situación que ha levantado más indignación entre la población de Minnesota.
Estos hechos se unen a un clima de fuerte polarización política y social que se ha intensificado desde 2025, cuando comenzaron movilizaciones masivas como las protestas denominadas “No Kings”, dirigidas contra lo que diversos sectores consideran tendencias autoritarias del gobierno de Trump.
Aunque esas manifestaciones ocurrieron previamente, en la última semana se ha observado una reactivación y ampliación de las protestas, especialmente en temas relacionados con inmigración, derechos civiles y el uso de fuerzas federales en comunidades locales.
Frente a este escenario, el presidente Trump y su administración han reiterado su respaldo a las operaciones del ICE y han advertido sobre posibles consecuencias legales para quienes intenten obstaculizar la labor de las autoridades federales. Trump ha calificado algunas de las protestas como ilegales y peligrosas, mientras que alcaldes y gobernadores han denunciado una intervención excesiva del gobierno federal en asuntos locales.
Incluso, el estado de Minnesota, junto con las ciudades gemelas de Mineápolis y Saint Paul, presentaron este lunes una demanda contra el Gobierno del presidente Donald Trump por las operaciones a gran escala del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en el estado, una acción legal que responde al asesinato de Renee Nicole Good, de 37 años, a manos de un agente de ICE en Mineápolis.

