Desde El Búnker
Javier Falcón
Viernes 10 de julio de 2026.- Un aniversario más no es motivo de celebración para los militantes de a pie, aunque esa sea la razón para quienes dirigen Morena. Cada año sólo se recuerda desde la cúpula el aniversario de la fundación, pero el pueblo y la militancia no están invitados a esa fiesta.
Hasta hoy Morena se auto define como un movimiento de izquierda y socialdemócrata, con un enfoque de humanismo y que busca realizar la “4ta Transformación” del país. Pero, ¿dónde dejan a la militancia?
También se ha dicho con énfasis, que lucha por la inclusión, la igualdad, los derechos humanos, la diversidad y el cuidado del medio ambiente. En el discurso se opone a las políticas neoliberales y promueve la defensa de los recursos naturales y el bienestar social.
Se dice que el Humanismo Mexicano en Morena se inspira en reivindicar los principios originales de los movimientos sociales y populares históricos. Sin embargo, a pesar de que se propone una transformación democrática y justa, sólo lo ha intentado a través de los dos gobiernos que han sido electos de manera mayoritaria.
Hasta ahora, esto es Morena, los resultados son positivos desde la óptica gubernamental, no así desde la perspectiva de organización popular como partido, ya que no sabemos porque después del registro las cosas cambiaron, y porque el partido no es el instrumento político del pueblo para lograr la Transformación del país.
En los hechos el partido se ha distanciado del movimiento popular y ha dejado que el gobierno asista puntualmente las necesidades que considera requiere la ciudadanía, pero en lo concreto no ha pugnado por fomentar la organización política e ideológica de quienes estamos afiliados; ahora se afilia al simpatizante y se le olvida, no existe la continuidad de formarlo como un militante con derechos y obligaciones.
Es decir, no se le forma políticamente para que sea parte de la toma de decisiones, hoy se ve al militante como un número más y un objetivo importante pero como activo electoral, con esta dinámica política no se construye el partido como herramienta del pueblo.
Recordamos que el pragmatismo aparece desde el 2018 y ha prevalecido hasta la actualidad y cada 3 años se fortalece afectando no solo a la militancia sino a la ciudadanía en general. La preocupación que tenemos los constructores de este movimiento, es porque sí estas prácticas se siguen haciendo, el malestar ira creciendo y el descontento aumentará, ya que esta praxis permite que el oportunismo y el gandallismo sean vistos como un vandalismo electoral cada tres años.
Lo anterior lo venimos diciendo desde que inició esta práctica, porque no vemos en los cargos directivos del partido, del gobierno o en los de representación popular a personas comprometidas con el pueblo.
No vemos en los principales cargos a quienes cuentan con una trayectoria política impecable porque toda su vida han luchado en la izquierda y se han caracterizado por tener una firmeza política para cambiar el régimen, lo lamentable de este pragmatismo es que los ha desplazado y ha permitido que personajes nefastos provenientes del PRI o el PAN que fueron enemigos de nuestro proyecto, ahora estén en posiciones privilegiadas después de que fueron derrotados contundentemente el 1o. de julio de 2018, y lo más grave, es que ahora sean el garante de la defensa de la 4T.
Es tiempo de cambiar esta política y también cambiar a quienes impulsan y apoyan estas prácticas y métodos heredados del antiguo régimen, esa sería la mejor señal de celebración de este día. De lo contrario el 2027 cobrará la factura de los errores que arrastra Morena en sus 12 años de existencia.

