Redacción Revista CG
(Con información de Infobae)
Lunes 14 de julio de 2025.- Sonora enfrenta una realidad estremecedora: niños de apenas 10 años están siendo absorbidos por las redes del crimen organizado.
De acuerdo con Francisco Sergio Méndez, delegado estatal de la Fiscalía General de la República (FGR), al menos 349 menores en ese rango de edad han sido detenidos por su participación directa en actividades delictivas.
El funcionario expuso cómo los cárteles han encontrado en la infancia una herramienta útil para sus operaciones. Los menores no solo vigilan y entregan mensajes, también sirven como distractores durante operativos de seguridad.
Pero lo más alarmante es que muchos de estos niños ni siquiera son originarios del estado. Según Méndez, varios fueron trasladados desde otras regiones del país para operar en zonas clave, especialmente en áreas fronterizas, sin comprender del todo el riesgo que enfrentan ni las consecuencias legales de sus actos.
El fenómeno, dijo, tiene raíces profundas en la fragilidad del entorno familiar. “Cuando hay violencia en casa, abandono o indiferencia, se abre la puerta a que los criminales se metan donde debería estar la protección”, explicó. Para él, el primer punto de quiebre suele ser el hogar.
En ese contexto, el delegado propuso una medida severa: triplicar las penas para adultos que cometan delitos en compañía de menores. Su intención, afirmó, es frenar la práctica de usar niños como escudos legales, aprovechándose de su edad para eludir castigos más duros.
“La ley debe ser clara y contundente: quien involucre a un menor en un delito, pagará mucho más caro su crimen”, sentenció.
Si bien no detalló acciones específicas, Méndez aseguró que existe coordinación con el gobierno de Sonora, encabezado por Alfonso Durazo, para reforzar programas de prevención, con énfasis en la reconstrucción del tejido familiar.
El mensaje fue claro: si se quiere evitar que más niños sean captados por el crimen, hay que empezar desde casa.