Redacción Revista CG
Domingo 20 de septiembre de 2026.- El caso de cuatro jóvenes de Arenales Tapatíos desaparecidos desde el 14 de septiembre; la ausencia desde el 10 de septiembre de una estudiante de preparatoria en Ixtlahuacán de los Membrillos y el descubrimiento, ese mismo día, de una casa que servía presuntamente como centro de adiestramiento, reclutamiento y hospital clandestino del crimen organizado en Tecalitlán -donde se encontraron ocho personas reportadas como desaparecidas, uno menor de edad- son los últimos casos que encienden las alertas por el aumento de captación forzada de adolescentes y jóvenes.
El caso más reciente, se refiere al de cuatro jóvenes que desaparecieron el mismo día -14 de septiembre- en la colonia Arenales Tapatíos, en Zapopan. Se trata de: Alan Osiel Zaragoza Mendoza, de 18 años; Dilan Federico Ramírez Zavala y Jorge Daniel Camacho Flores, ambos de 19 años y José Carlos González Vázquez, de 20.
Ellos se encontraban juntos cuando, de acuerdo con familiares, se escucharon detonaciones y hombres armados presuntamente los sacaron del lugar a la fuerza, versión que han difundido medios de comunicación, pero que no ha sido confirmada por autoridades, aunque la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas ya difundió las fichas de búsqueda.

A este caso de jóvenes desaparecidos, se suma el de Alondra Rubí Santos Estrada de 16 años, estudiante de primer grado de la Preparatoria Regional de Ixtlahuacán de los Membrillos de la UdeG. La adolescente fue vista por última vez el 10 de septiembre, cuando salió de su domicilio en la colonia Valle de los Sabinos 4 con dirección a la preparatoria, pero nunca llegó al plantel.
Familiares y amigos incluso realizaron una manifestación y bloquearon la carretera a Chapala para exigir su aparición.
Estos y otros casos recientes, ocurren en un contexto en el que las desapariciones de adolescentes y jóvenes estarían relacionadas con el reclutamiento forzado para adiestrarlos al servicio del crimen organizado.
Según información difundida por NTR Guadalajara en julio pasado, se tiene el reporte de que diariamente desaparecen entre dos y tres adolescentes de entre 10 y 19 años en Jalisco. El Registro Estatal de Personas Desaparecidas (REPD) reporta que en el primer semestre de este año, se reportó la desaparición de 415 adolescentes y jóvenes de entre 10 y 19 años, de los cuales 119 siguen sin aparecer. De esos 415: 312 corresponden al grupo de 15 a 19 años y 103 al de 10 a 14 años.
Y el caso que comprueba la realidad de estos datos del REPD es el del hallazgo en Tecalitlán el pasado 10 de septiembre. La búsqueda de un joven desparecido de 20 años de edad, que habría sido captado por una supuesta oferta de trabajo, llevó a las autoridades a una finca en ese municipio (donde se tuvo el último registro del móvil del joven). Ahí la Fiscalía de Jalisco localizó a ocho hombres de entre 16 y 43 años que se encontraban privados de la libertad, entre ellos un adolescente de 16 años, muchos de ellos con lesiones y problemas para caminar.

Encontraron también ahí lo que aparentemente sería un hospital clandestino. Localizaron medicamentos, muletas, botas ortopédicas y otros insumos médicos. También fueron asegurados cartuchos y equipo táctico.
En el lugar se detuvieron a seis personas señaladas por su probable participación en los delitos de trata de personas y desaparición.

El incremento en estos casos ha llevado a que el Congreso de Jalisco, recientemente aprobara una ley para prevenir y erradicar el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes, que contempla medidas de prevención, atención especializada a víctimas, coordinación entre autoridades y generación de información para dimensionar el fenómeno.
Es así como los sucesos de Arenales Tapatíos, Ixtlahuacán de los Membrillos y Tecalitlán -aunque no han sido confirmados como casos de reclutamiento forzado-, si ponen a Jalisco en el ojo del huracán para reforzar la prevención que se debe de tener en este tema que afecta principalmente a adolescentes y jóvenes.

