Desde El Búnker
Miércoles 15 de abril de 2025.- Entrampada en el mismo discurso de marzo de 2025, la Fiscalía General de la República (FGR) no aporta nada nuevo sobre las noticia que cimbró a todo México: el hallazgo del rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, reconocido oficialmente como un centro de reclutamiento y adiestramiento para el CJNG, aunque para madres buscadoras esa finca se utilizaba en calidad de centro de exterminio, en un asunto que nunca ha reconocido la autoridad federal.
El 13 de abril y sólo bajo presión de los colectivos de buscadores, la Fiscalía habló del tema, sin atreverse a desmentir o a confirmar, si aparecieron en el lugar más restos humanos en este último año, tal como lo aseguró la líder de Guerrero Buscadores de Jalisco (el mismo colectivo que descubrió rancho la historia de terror en el referido rancho), Indira Navarro. Ella mencionó que le informaron, en la reciente visita que hicieron junto a otros colectivos, el 10 de abril pasado, que se habían localizado más restos óseos, mismos que habrían sido enviados a la Ciudad de México para su análisis.
Sin embargo, la FGR -presionada por las declaraciones de colectivos- saca en un video a su vocero, Ulises Lara, “para decir nada”. No habla de avances certeros en este caso, sólo se limita a señalar que las investigaciones continúan y reitera lo que todo mundo ya sabía, que era un centro de adiestramiento. No se atreve a desmentir o a confirmar la reciente declaración del hallazgo de más restos humanos en este rancho Izaguirre.
Ulises Lara, vocero de la FGR en un mensaje “al pueblo de México”, sólo menciona que el pasado 10 de abril se visitó el rancho con integrantes de colectivos, “con la debida autorización de la autoridad jurisdiccional”. Habla de la tarea normal de la FGR, como es el de procesar el predio ininterrumpidamente desde marzo de 2025 y lo reitera como centro de adiestramiento: “Como se recordará de las líneas de investigación, el rancho era utilizado como un campo de adiestramiento operado por una organización criminal”.
“Los indicios localizados (no especificó si ha habido más en el último año) continúan en análisis por parte del Centro Federal Pericial Forense de manera simultánea al procesamiento del predio señalado”.
Las divagantes declaraciones del vocero de la FGR, contrastan con las delicadas declaraciones de Héctor Flores, del Colectivo Luz de Esperanza quien asegura que además de las evidencias nuevas que se descubren en el rancho Izaguirre en Jalisco, hay al menos ocho campos de entrenamiento para nuevos reclutas de los grupos del crimen organizado que operan en Jalisco, sin que las autoridades respondan ante esa denuncia.
¿Será acaso que los colectivos de buscadores de desparecidos de nuevo tendrán que hacer el trabajo de las autoridades locales y federales para ubicar ahora esos lugares, a pesar del peligro que corren y a pesar de la advertencia?

